Documentación - Historia
El crítico de flamenco Manuel Bohórquez ha inaugurado un blog vinculado a El Correo de Andalucía y al que se puede acceder a través de la siguiente dirección electrónica: http://blogs.elcorreoweb.es/lagazapera/.
En una de sus últimas entradas reproduce un artículo suyo publicado en dicho rotativo y en el que desvela nuevas claves biográficas sobre una de las leyendas flamencas de todos los tiempos, la de Silverio Franconetti. En concreto, Bohórquez ha localizado su partida de nacimiento que confirma plenamente su nacimiento en Sevilla.Su reportaje de investigación va dedicado a “José Blas Vega, el maestro de todos” y su principal biógrafo, a través de su excelente libro “!Silverio, rey de los cantaores”, editado por el Ayuntamiento de Córdoba en 1995 con motivo de la celebración del XIV Concurso Nacional de Flamenco. Ahora, Bohórquez brinda otros documentos fundamentales para reconstruir el perfil personal de aquel genio decimonónico, el cantaor de la Alfalfa, el de los pies grandes, el del café que llevo su nombre y el mito que regresó de América.
“Antes de nacer el genio sevillano de la Alfalfa ya existían cantaores como Tobalo el de Ronda, Antonio el Planeta o El Fillo, que eran profesionales. Tampoco creó el primer café cantante, como también se ha aseverado en infinidad de ocasiones, aunque sí fue quien promovió los locales en los que se comenzó a programar exclusivamente arte flamenco”, explica de entrada.
En su exhaustiva investigación sobre el cantaor, Blas Vega no pudo aportar la partida de bautismo por lo que “desde entonces no se ha parado de especular sobre su lugar de nacimiento, con escaso rigor en las informaciones y mucha imaginación”.
“Se han llegado a dar lugares como Buenos Aires, Italia, Linares y Málaga, a pesar de que Demófilo publicó una breve biografía en su Colección de cantes flamencos (1881), en la que decía que el cantaor había nacido en Sevilla el 10 de junio de 1831 y que se bautizó en la Parroquia de San Isidoro. Suponemos que lo aseguró de manera tan concluyente porque fue el propio Silverio quien se lo dijo. Fueron amigos y, aunque el padre de los Machado no estuvo muy de acuerdo con que Silverio metiera el cante andaluz en los cafés, estaban en la misma lucha, la de dignificar y difundir el cante jondo o flamenco”.
Las distintas investigaciones emprendidas en busca de dicho documento no llevaron a ningún destino e incluso parecía descartarse San Isidoro como el templo donde recibiera las aguas bautismales: “La partida de bautismo no aparecía por ninguna parte. ¿Mintió Silverio al padre de los Machado? De ninguna de las maneras, porque en todos los padrones municipales en los que lo hemos encontrado, el cantaor aseguraba haber sido bautizado en San Isidoro de Sevilla”.
“En todo caso le mintió en el año de su nacimiento, porque vino al mundo un año antes, en 1830. Si aún no ha aparecido el acta sacramental de bautismo es porque fue quitada de en medio o, sencillamente, porque no se bautizó en esta iglesia, sino en otra cualquiera de Sevilla. Es la conclusión a la que han llegado la mayoría de los más ilustres flamencólogos”.
El infatigable Daniel Pineda Novo, académico y flamencólogo del sevillano pueblo de Coria del Río, autor de obras tan importantes como la biografía de Antonio Machado y Álvarez Demófilo, sorprendió a propios y a extraños cuando publicó un libro dando a conocer la hipotética partida de bautismo del gran Franconeti. Silverio Franconeti, noticias inéditas, así se llama la obra (Edidiones Giralda, 2000) en la que, además de la supuesta partida de bautismo del artista, aportó una importante documentación sobre sus padres, hermanos y hermanas, sobrinos y toda clase de parientes, que fueron bautizados en San Isidoro, El Salvador y San Esteban en las primeras décadas del siglo XIX. Naturalmente, la obra fue muy celebrada en el mundo de la flamencología patria y ya todos han dado por auténtica esa partida de bautismo”.
Bohórquez se refiere a otro documento encontrado por el prestigioso académico Daniel Pineda Novo en el archivo de San Esteban, conservado en San Bartolomé desde los años 60 del pasado siglo, según el cual el cantaor se llamó Francisco de Paula Federico Bruno Silverio de los Desamparados, y había sido bautizado en San Esteban el 7 de octubre de 1823: “Cuando este documento vio la luz nos llamó la atención el hecho de que Silverio hubiera nacido ese año, porque no encajaba con las fechas de su primera y segunda boda y su fallecimiento (1889). No era posible que Demófilo se equivocara de esa manera ni que el cantaor se quitara tantos años, por muy presumido que fuera. Tenía sus motivos, desde luego, porque se casó dos veces y en las dos ocasiones con mujeres mucho más jóvenes que él. A la segunda le llevaba algo más de 30 años de diferencia”, observa Manuel Bohórquez, quien siguió otra pista, la del Padrón Municipal de Habitantes de Sevilla donde aparece su nombre, siendo niño. Ahora, Bohórquez transcribe así la partida que él ha localizado:
Yo el infrascripto Capellan Parroco del Sección de Invalidos de esta Plaza. Certifico: que en el libro de Bautismos del Extinguido Cuerpo de Inabiles que esta a mi cargo al folio 159, se halla una partida del tenor siguiente:
Partida: En la Ciudad de Sevilla en once dias del mes de Junio de mil ochocientos treinta yo D. Juan de la Rosa Pro Capellan Parroco del Deposito Provisional de Inbalidos de esta Plaza Bauticé solemnemente en la Iglesia Parroquial de S. Isidoro a Silverio, Crispulo, Vicente, José, que nació el día diez del corriente mes, hijo legitimo de Nicolas Franconetti, soldado de dicho Deposito, natural de Trisolon, en los Estados de Roma, y de María de la Concepcion Aguilar natural de Sevilla, Abuelos Paternos, Vicente Franconeti, y Geronima Checi, naturales de dicho Trisolon, Maternos, Blas Aguilar y Rosa Diaz,, naturales de Villa Real, fue su Madrina, Dª Maria Blanco, vecina de S. Lorenzo, á quien adverti el Parentesco Espiritual, y sus obligaciones, y lo firmé fecho ut supra=Juan de la Rosa.
“En 1875 vivía en el número 7 de la sevillana calle Potro y tenía 45 años –evoca Bohórquez--. Estuvo viviendo varios años en este domicilio con su primera esposa, la jiennense de Linares Ana Torrecilla Sánchez, que murió en Sevilla a la edad de 37 años el 11 de agosto de 1884 como consecuencia de un quiste hidrópico en el ovario derecho, según certificó el médico José Savina Vázquez. Fue enterrada en el Cementerio San Fernando el día 13 de agosto. El matrimonio vivía en el número 38 de la céntrica calle Albareda, cerca de la Plaza Nueva. Es la primera vez que se publican estos interesantes datos sobre el genio sevillano del cante”.
El investigador malagueño Gonzalo Rojo facilitó a Bohórquez una copia del expediente matrimonial de Silverio, que fecha dicha boda a 26 de diciembre de 1868 en la Parroquia del Sagrario de Málaga: “El maestro tenía 38 años y ella sólo 21. Ana Torrecilla nació en la citada ciudad jiennense el 21 de enero de 1847 y vivió en Málaga desde niña, donde la conoció Silverio y se enamoró locamente de ella. Emocionan estos datos, sin duda. No cabe duda de que sería una auténtica historia de amor, que acabó con la muerte de ella cuando todavía era una mujer joven y bella. Sin embargo, y aunque se pueda pensar que el de la Alfalfa quedó destrozado por la muerte de su esposa, en realidad no sería así porque no tardó ni un mes en volverse a casar”.
“Se casó en esta ocasión con una joven trianera de la calle Castilla, la hija de un conocido alfarero llamado José Sánchez Sopeña. Ella se llamaba María de la Salud Sánchez Morán y tenía 19 años cuando se unió en matrimonio al genio del cante. Nació en Triana en 1865 y fue bautizada en la Parroquia de Santa Ana. Se casaron en la Parroquia del Sagrario de Sevilla, en la Catedral, el día 8 de septiembre de 1884. Si Silverio, según hemos podido comprobar en el expediente matrimonial encontrado en el Palacio Arzobispal de Sevilla, contaba 53 años de edad cuando contrajo segundas nupcias –en el documento consta que tenía sólo 50–, es imposible que naciera en 1823. Luego el tal Francisco de Paula, por mucho que le vaya a doler al ilustre Daniel Pineda Novo, era un hermano de Silverio y no el afamado cantaor de flamenco”.
¿Quién era ese hermano? Bohórquez cita a un joven investigador moronero, Luis Vázquez Morilla, quien asegura que se trata de Francisco Franconetti “y aparece en un padrón de Morón junto al niño Silverio, siete años menor que él”.
Entre sus diversos domicilios en Sevilla, Cádiz y Málaga, queda por localizar el de su nacimiento: “En Sevilla se ha dicho siempre, y algo sabrá Sevilla de esto, que el gran músico y empresario nació en la calle Odreros, que pertenece a la Parroquia de San Isidoro. Otros apuntan que debió venir al mundo en la calle Velador –hoy Augusto Plasencia–, donde nació una de sus hermanas, María Josefa, bautizada en San Isidoro en octubre de 1829. En los años 70 vivió en el número 7 de la calle Potro, que comunica la Alameda con Conde de Barajas; y en Tarifa, 1, donde estuvo el Café del Burrero. En los 80 tuvo tres domicilios: Rosario, 4, en los altos de su célebre café cantante; Albareda, 38, paralela a ésta y a la Plaza Nueva; y, por último, la Plaza de la Constitución –hoy San Francisco–, donde le sorprendió la muerte en el año 1889 a los 58 años”.
”Estamos en disposición de demostrar con documentos fiables y definitivos que Silverio nació en Sevilla el día 10 de junio de 1830, siendo bautizado en la Parroquia de San Isidoro un día después. ¿Por qué, entonces, su partida de bautismo no aparece en esta parroquia? Sencillamente porque fue inscrito en el Libro de Bautismos del extinguido Cuerpo de Inhábiles, concretamente en el folio 159. Recordemos que su padre, el romano Nicolás Franconetti, era soldado del Cuerpo de Inválidos de Sevilla. Lo bautizó el Capellán Juan de la Rosa, que era titular del Cuerpo de Inválidos, el mismo que cristianó a su hermano Manuel en San Esteban el 22 de noviembre de 1826. O sea, que uno de los secretos mejor guardados de la historia del flamenco va a quedar desvelado hoy.
A tenor de sus investigaciones, Bohórquez confirma que la partida bautismal no apareció en San Isidoro, “aunque sí en el expediente de su primera boda, como es natural. El bautizo de Silverio fue registrado en un libro que ha desaparecido de San Isidoro, el del extinguido Cuerpo de Inhábiles”.
“En el documento no aparece la calle en la que nació el artista, pero si su hermana María Josefa había venido al mundo en la calle Velador, el 25 octubre de 1829, es más que probable que Silverio naciera en esa calle porque fue bautizado en la misma parroquia que su hermana. La calle Velador es donde está San Isidoro, que en la actualidad se llama Augusto Plasencia”.
Pero el resultado de esa pesquisa constituirá una nueva página en la historia de la flamencología.