Documentación - Discografías
En los últimos años estamos asistiendo al nacimiento de experiencias que quieren aproximar de forma lúdica y didáctica el flamenco a los niños y jóvenes de nuestra tierra. Talleres escolares, espectáculos infantiles, obras de teatro-flamenco representada por los propios chavales empiezan a proliferar en España con resultados muy positivos por lo general. Aunque por supuesto queda mucho por hacer en esto de que el flamenco deje de ser ese vecino desconocido que hoy es para el público infantil (y para sus papás), empezamos a comprobar las posibilidades del arte jondo de fascinar a los más pequeños de la casa.
Porque el flamenco da para mucho. Es diversión, es fiesta, es creatividad, es baile, es improvisación, es creación literaria, es percusión. ¿A qué niño o niña puede no gustarle? Si, como ocurre, a nuestros pequeños no les interesa el flamenco es porque no lo conocen lo suficiente. Y si no lo conocen lo suficiente, es porque aún no se han generalizado las experiencias para una pedagogía flamenca lúdica y práctica.
Como digo, esto empieza a cambiar y la publicación de ‘Flamenco kids’ es prueba de ello. La feliz iniciativa se la debemos al tesón del guitarrista José Luis Montón, quien ha coordinado el proyecto para que pudiera llegar a buen puerto y quien ha dado música a las letras que ha compuesto Teresa del Pozo.
‘Flamenco kids’ es, ante todo, un disco de música, de buena música, para niños. La peculiaridad es que esa música no es clásica ni pop, sino flamenca. En los diez cortés del álbum encontramos bulerías, nanas, alegrías, tangos, tanguillos y rumbas. Los estilos flamencos son vehículos para transmitir historias de animales con mucha vida, muy a lo Gloria Fuertes, y con denominación de origen: casi todos ellos autóctonos de la Bahía de Cádiz.
Creo que el mayor acierto del disco es que sencillamente cumple su objetivo: ser atractivo para los niños. En cada tema, el oyente se sumerge en una de las aventuras cotidianas que se narran. Un erizo bailarín, un camaleón daltónico o una urta mellada son los protagonistas a los que acompañamos en esta bella travesía. A compás.
El flamenco en este trabajo tiene la inteligencia de no parecer el protagonista aunque lo sea. Las composiciones de Montón buscan constantemente la sencillez melódica y la suavidad en la ejecución del toque. El cante de José Anillo, Ana Salazar, Gabriel de la Tomasa y un largo etcétera, sigue las mismas pautas de cálida cercanía. Todo ello para permitir que la atención vaya desde el primer momento a las historias y a los estribillos. Y de este modo, el pequeño que lo escuche terminará cantando “jopetas camarón, qué me gustas así marrón” por tangos y “¡qué rica está la ortiguilla!” por bulerías darse ni cuenta. Todo un logro.
Ernesto Novales.